SAI es la primera línea de defensa para mantener servidores, redes y electrónica crítica operativa ante cortes y microcortes. En esta guía B2B verás los 7 errores típicos al elegir un SAI y un método rápido para dimensionarlo con seguridad (potencia, autonomía y mantenimiento) sin perder tiempo.
Índice: SAI Definitivo: Los 7 Errores más comunes al elegir un SAI (y cómo evitarlos en 5 minutos)
- Por qué un SAI mal elegido provoca incidencias (y cuánto cuesta)
- Errores 1–3: potencia real y autonomía (lo que más se confunde)
- Errores 4–5: topología, onda y compatibilidad con TI moderna
- Errores 6–7: baterías, mantenimiento, monitorización y bypass
- Cómo evitar los 7 errores en 5 minutos (método express)
- Checklist final: cómo decidir en 2 minutos
- Preguntas frecuentes (FAQ)
Por qué un SAI mal elegido provoca incidencias (y cuánto cuesta)
En infraestructura TI, un SAI / UPS (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) no es un accesorio: es un componente de continuidad. Cuando el SAI está bien seleccionado, evita reinicios, corrupción de datos y caídas de comunicaciones. Cuando está mal elegido, las incidencias aparecen en el peor momento y suelen repetirse.
En B2B, el impacto típico de un Sistema de Alimentación Ininterrumpida incorrecto se reparte en tres áreas:
- Disponibilidad: reinicios de switches, pérdida de enlace WAN, caída de firewall, paradas de servicios (ERP, telefonía IP, WiFi corporativo).
- Integridad: apagados bruscos que afectan a máquinas virtuales, bases de datos, NAS y almacenamiento con escrituras en curso.
- Coste total (TCO): baterías degradadas antes de tiempo, dimensionado insuficiente, ampliaciones no previstas y tiempo de soporte.
Además, un UPS suele convivir con armarios rack, PDUs, patch panels, switches PoE, electrónica de fibra y cableado estructurado. Si el respaldo energético falla, todo lo demás “bien montado” queda en riesgo.
Si necesitas una base práctica sobre tipos y criterios de selección en entornos profesionales, aquí tienes una referencia interna útil: guía de SAI para empresas y entornos TI.
Errores 1–3: potencia real y autonomía (lo que más se confunde)
La mayoría de errores al comprar un SAI se producen antes de comparar modelos: en el cálculo de potencia y en definir cuánto tiempo debe aguantar el sistema en batería. Aquí se decide si tu rack “sobrevive” a un corte o se apaga a medias.
Error 1: dimensionar solo por VA y olvidarse de los W (vatios)
Es el clásico. Muchos catálogos destacan los VA (potencia aparente), pero tu infraestructura consume W (potencia activa). Un SAI puede anunciar muchos VA y, aun así, quedarse corto en W reales. El síntoma habitual: alarmas de sobrecarga, caída a bypass o apagado cuando entra en batería.
Cómo evitarlo (30 segundos): suma los W de los equipos críticos (fichas técnicas o medición con PDU/medidor) y elige una UPS cuya potencia en W supere esa cifra con margen.
- Prioriza el dato W del SAI para servidores, NAS y electrónica de red.
- Si solo tienes VA, confirma la potencia útil en W del modelo (no todos convierten igual).
Error 2: no dejar margen para crecimiento y picos reales
En B2B, el crecimiento llega sin avisar: un switch PoE más grande, un segundo firewall, un NAS con más discos, puntos de acceso adicionales, convertidores de fibra, cámaras IP… Si la UPS se dimensiona “justo”, se queda pequeño y la autonomía cae en picado.
Cómo evitarlo (1 minuto):
- Deja un 25–35% de margen en W sobre la carga calculada.
- Si hay PoE, estima consumo real (no el “máximo teórico” del switch si no se usa completo, pero tampoco lo ignores).
- Evita operar la UPS por encima del 80–85% de carga continua si buscas estabilidad y autonomía consistente.
Error 3: comprar “autonomía” sin definir el objetivo operativo
“Quiero 30 minutos” es una frase común, pero no siempre es la mejor decisión. La autonomía debe responder a un objetivo: apagar ordenadamente, mantener comunicaciones hasta que vuelva la luz, o sostener operación crítica.
Objetivos típicos en empresa:
- Apagado controlado (5–10 min): suficiente para que hosts, NAS y servicios cierren sin corrupción de datos.
- Continuidad breve (10–20 min): aguantar microcortes/cortes cortos recurrentes.
- Continuidad operativa (20–60+ min): procesos que no pueden parar (normalmente con baterías externas).
Cómo evitarlo (1 minuto): define tu “tiempo de gracia” mínimo y calcula autonomía real en función de la carga (los minutos del folleto suelen ser a cargas parciales).
Para una guía directa de dimensionado sin complicarte (W, margen y autonomía), esta página te ayudará a aterrizarlo: cómo dimensionar un SAI de forma práctica y sencilla.
Errores 4–5: topología, onda y compatibilidad con TI moderna
Una vez fijadas potencia y autonomía, toca elegir “cómo” protege la UPS. Aquí entran la topología (offline, interactivo, online) y la calidad de la salida (forma de onda, regulación y tiempos de transferencia). En equipos actuales (PFC activo, fuentes conmutadas), esto marca la diferencia.
Error 4: elegir una topología de SAI que no encaja con tu criticidad
No todos las UPS se comportan igual ante microcortes, fluctuaciones o redes eléctricas inestables. Elegir mal provoca reinicios “misteriosos”, alarmas recurrentes y una sensación falsa de seguridad.
- SAI offline/standby: básico. Para puestos no críticos o cargas muy ligeras. En racks suele quedarse corto.
- SAI line-interactive: muy común en armarios rack pequeños y salas técnicas: regula tensiones sin usar batería continuamente. Buena relación coste/protección para networking y TI ligera.
- SAI online (doble conversión): máxima protección: energía acondicionada de forma continua. Ideal para servidores críticos, virtualización, electrónica sensible o entornos con microcortes frecuentes.
Cómo evitarlo (1 minuto): si tu infraestructura no tolera reinicios (firewall, core switch, NAS/servidor), valora un SAI online. Si es un rack de comunicaciones estándar, un SAI line-interactive de calidad suele cubrir muy bien.
Error 5: ignorar la forma de onda y la compatibilidad con fuentes modernas
Muchos equipos actuales usan PFC activo y requieren una señal estable. Si el SAI entrega una onda no adecuada en modo batería, pueden aparecer ruidos, calentamiento o apagados al conmutar. En entornos B2B, esto se traduce en incidencias que “solo pasan cuando se va la luz”.
Cómo evitarlo (1 minuto):
- Para servidores, NAS, electrónica de red crítica y fuentes exigentes, prioriza SAI con salida sinusoidal (especialmente en batería).
- Revisa el tiempo de transferencia si la UPS conmutará a batería (topologías no online).
- Si alimentas switches PoE, recuerda que el PoE “es carga real” y afecta a autonomía de la UPS.
Consejo operativo: si tu rack integra fibra óptica (conversores, OLT/ONT, equipos de transporte) y cableado estructurado de cobre, la continuidad de red depende tanto del sistema de alimentación como de que router/firewall/switch permanezcan encendidos. A veces el error no es el servidor: es la electrónica de comunicaciones apagándose primero por falta de potencia o autonomía del SAI.
Errores 6–7: baterías, mantenimiento, monitorización y bypass
Un sistema de alimentación ininterrumpida puede ser perfecto sobre el papel y fallar en la práctica si no se gestiona su ciclo de vida. En empresa, la mayoría de sorpresas llegan por baterías degradadas, temperatura, falta de pruebas o ausencia de bypass.
Error 6: no planificar el ciclo de vida de las baterías (temperatura y sustitución)
Las baterías son el “corazón” del sistema de alimentación ininterrumpido. Su vida útil depende del entorno y del uso. En un rack sin ventilación, con temperatura alta o con descargas frecuentes, la autonomía real del SAI se reduce mucho antes de lo esperado.
Cómo evitarlo (1 minuto):
- Coloca el sistema de alimentación con ventilación adecuada (evita encajonarlo sin flujo de aire).
- Si necesitas más autonomía, busca un sistema de alinetación con opción de baterías ampliables o módulos externos.
- Define un plan de sustitución y revisiones (no “esperes a que falle”).
En entornos con armarios rack, una buena práctica es documentar: qué alimenta el sistema de alimentación, qué carga media soporta, y qué autonomía real entrega. Así evitas que una ampliación de red (más PoE, más equipos) “se coma” la autonomía sin que nadie lo note.
Error 7: no incluir monitorización, pruebas y bypass de mantenimiento
Un sistema de alimentación ininterrumpido sin monitorización es como un sistema crítico sin alertas. Puede “estar encendido” y aun así no estar preparado para un corte real. Además, en B2B conviene tener claro cómo se mantiene el SAI sin interrumpir servicios.
Qué se olvida con frecuencia:
- Monitorización: USB/serie o tarjeta de red (SNMP) para avisos, informes y apagado seguro.
- Pruebas programadas: test de batería y verificación de autonomía bajo carga real (no solo “el indicador está en verde”).
- Bypass de mantenimiento: esencial si necesitas intervenir sin cortar la carga (especialmente en racks con servicios 24/7).
- Procedimientos: quién recibe alarmas, qué se hace si el sistema de alimentación avisa de batería débil, y cómo se actúa ante bypass.
Cómo evitarlo (1 minuto): si tu operación es crítica, prioriza un SAI que puedas monitorizar y mantener con control, no solo “uno que tenga batería”. Esto reduce incidencias recurrentes y mejora continuidad.

Cómo evitar los 7 errores en 5 minutos (método express)
Este método te ayuda a elegir un Sistema de alimentación ininterrumpido con criterio en muy poco tiempo, sin caer en compras “por catálogo”. Solo necesitas identificar cargas críticas, potencia real y objetivo de autonomía.
Paso 1 (1 minuto): define las cargas críticas (lo que NO puede apagarse)
Lista lo imprescindible del rack o sala técnica:
- Router / firewall
- Switch principal (y PoE si alimenta APs, cámaras o telefonía)
- Servidor o NAS (si hay servicios locales, copias, virtualización)
- Equipos de telecom (ONT, radioenlace, convertidores de fibra)
Cuanto más “limpia” sea la lista, más autonomía real tendrá tu SAI para lo crítico.
Paso 2 (1 minuto): suma vatios (W) y añade margen
- Suma los W de cada equipo (o mide consumo real).
- Añade un 25–35% de margen.
- Elige una UPS cuyo límite en W supere el total con holgura.
Paso 3 (1 minuto): fija el objetivo de autonomía
- 5–10 min: apagado ordenado (mínimo recomendado si hay servidor/NAS).
- 10–20 min: continuidad breve para cortes cortos.
- 20–60+ min: continuidad operativa (valora baterías ampliables y gestión).
Paso 4 (1 minuto): selecciona topología por criticidad
- SAI online: cuando no puedes tolerar microcortes o el entorno eléctrico es exigente.
- SAI line-interactive: excelente equilibrio para racks de comunicaciones y TI general.
- SAI offline: úsalo solo en puestos o cargas no críticas.
Paso 5 (1 minuto): valida compatibilidad, monitorización y mantenimiento
- Para TI sensible, prioriza salida sinusoidal del SAI.
- Define cómo se monitoriza (avisos, apagado seguro, informes).
- Si tu servicio es 24/7, considera bypass y facilidad de sustitución de baterías.
- Comprueba que el SAI encaja físicamente: formato rack/torre, ventilación y accesibilidad.
Con estos 5 pasos reduces drásticamente el riesgo de elegir un SAI insuficiente o sobredimensionado sin sentido, y alineas la compra con la realidad de tu infraestructura.
Checklist final: cómo decidir en 2 minutos
- ✅ Mi lista incluye solo cargas críticas que deben estar bajo SAI.
- ✅ He calculado potencia real en W y el SAI elegido va sobrado con margen.
- ✅ He considerado crecimiento (PoE, más equipos, ampliación de rack).
- ✅ La autonomía objetivo está definida (apagado controlado vs continuidad operativa).
- ✅ La topología del SAI encaja con la criticidad (online / line-interactive).
- ✅ La salida (onda) es compatible con mis equipos y fuentes modernas.
- ✅ Tengo monitorización o, como mínimo, un plan de avisos y apagado seguro.
- ✅ He contemplado mantenimiento: pruebas, sustitución de baterías y bypass si aplica.
- ✅ El SAI se instalará con ventilación y temperatura adecuadas.
Regla rápida: si marcas menos de 7 checks, revisa el dimensionado antes de comprar el SAI. Normalmente el problema no es “qué modelo”, sino “qué objetivo” y “qué carga real”.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué SAI necesito para un servidor y un NAS en un rack 19”?
En la mayoría de casos necesitas un SAI con potencia suficiente en W, margen para crecimiento y salida estable (idealmente sinusoidal) para evitar problemas al pasar a batería. Calcula W reales, fija autonomía objetivo y decide topología según criticidad.
¿Cuánta autonomía debe tener un SAI en una empresa?
Depende del objetivo: 5–10 minutos suelen bastar para apagado ordenado; 10–20 minutos cubren cortes cortos; y 20–60+ minutos se reservan para continuidad operativa. La autonomía real del SAI siempre depende de la carga conectada.
¿SAI online o line-interactive: cuál es mejor para networking?
Para un rack de comunicaciones estándar, un SAI line-interactive de calidad suele ser una opción muy equilibrada. Si hay microcortes frecuentes, entorno eléctrico irregular o servicios especialmente críticos, un SAI online aporta un plus de estabilidad.
¿Cada cuánto hay que cambiar las baterías de un SAI?
No hay una cifra universal: influye la temperatura, el número de descargas y la ventilación. La recomendación práctica es planificar revisiones periódicas y validar autonomía real con pruebas, para sustituir baterías antes de que el SAI falle en un corte.
¿Puedo conectar un switch PoE al SAI sin quedarme sin autonomía?
Sí, pero hay que dimensionarlo bien: el PoE incrementa los vatios reales. Si el SAI está justo, la autonomía se desploma. Estima consumo PoE real, añade margen y prioriza potencia en W al elegir el SAI.